
Tras una caída de más del 6% en agosto, Bitcoin (BTC) ha comenzado septiembre con un leve respiro, recuperándose de los $107,200 para situarse cerca de los $112,100. Sin embargo, este rebote podría ser efímero, ya que los datos de la cadena de bloques y los indicadores técnicos están emitiendo fuertes señales de advertencia que sugieren una posible continuación de la tendencia bajista.
El panorama general, que ha visto a Bitcoin caer casi un 9% en el último mes, se enfrenta a tres desafíos clave que podrían presionar el precio a la baja.
1. Los Inversores a Largo Plazo se Retiran y las Ballenas se Vuelven Activas
La primera señal de alerta proviene de los holders a largo plazo (LTH), quienes tradicionalmente mantienen sus monedas sin importar la volatilidad del mercado. Sin embargo, su convicción parece estar flaqueando. Desde mediados de julio, estos inversores han reducido sus tenencias en casi 290,000 BTC, la cifra más baja en tres meses. La salida de esta cantidad de Bitcoin de “manos fuertes” sugiere que incluso los más pacientes están vendiendo en cada rebote para reducir el riesgo.

Al mismo tiempo, las “ballenas”, los 10 monederos más grandes de la red, han vuelto a mover activamente BTC a los exchanges. La proporción de ballenas en los exchanges ha aumentado significativamente, un movimiento que en el pasado ha precedido a caídas de precio. Esto indica que la oferta se está preparando para entrar en el mercado en caso de que el precio se debilite aún más, lo que podría intensificar la presión de venta.

2. La Divergencia Bajista en el Gráfico de Precios
La presión del mercado on-chain se ve reforzada por los datos del gráfico de precios. Desde finales de agosto hasta principios de septiembre, el precio de Bitcoin ha formado una serie de máximos más bajos, mientras que su Índice de Fuerza Relativa (RSI), un indicador que mide el impulso de compra, ha hecho máximos más altos.
Esta discrepancia, conocida como divergencia bajista oculta, es un patrón técnico que a menudo precede a la continuación de una tendencia a la baja. En esencia, sugiere que el impulso del precio no está respaldando la acción del mismo, lo que podría llevar a una nueva fase de corrección.
Para los traders, el nivel clave a observar es el soporte de $110,500. Si se rompe, el camino se podría abrir a los $107,200 y, potencialmente, a los $103,500. Sin embargo, si los alcistas logran cerrar el precio por encima de los $113,500, el escenario bajista podría invalidarse, devolviéndole el control a los compradores.

Este artículo no contiene consejos ni recomendaciones de inversión. Toda inversión y operación comercial conlleva riesgos, por lo que los lectores deben realizar su propia investigación antes de tomar una decisión.
